miércoles, 26 de septiembre de 2012
martes, 25 de septiembre de 2012
Fascistas!!!
De que os quejais si todos son fascistas!!
-Los rojos de IU dicen que los del
PP son fascistas
-Los pijoteros del PP
dicen que los pijoflautas del 15M son fascistas
-Los retrasados del 15M afirman que los de Intereconomia son fascistas
-Los liberales engominaos de Intereconomia llaman fascistas a los separatistas
-Los independentistas de Batasuna llaman fascistas a los del PP y los del Psoe
-Los rojillos del Psoe llaman fascistas a los de la COPE
-Los pro-sionistas ultraliberales de la COPE sin tapujos dicen que los de IU son fascistas
¡¡Y vuelta a empezar!!
Nosotros quejándonos y resulta que vivimos en un mundo totalmente fascista, es que estáis miopes
Fuente: Miopía Nacional
-Los pijoteros del PP
dicen que los pijoflautas del 15M son fascistas-Los retrasados del 15M afirman que los de Intereconomia son fascistas
-Los liberales engominaos de Intereconomia llaman fascistas a los separatistas
-Los independentistas de Batasuna llaman fascistas a los del PP y los del Psoe
-Los rojillos del Psoe llaman fascistas a los de la COPE
-Los pro-sionistas ultraliberales de la COPE sin tapujos dicen que los de IU son fascistas
¡¡Y vuelta a empezar!!
Nosotros quejándonos y resulta que vivimos en un mundo totalmente fascista, es que estáis miopes
Fuente: Miopía Nacional
lunes, 24 de septiembre de 2012
domingo, 23 de septiembre de 2012
viernes, 21 de septiembre de 2012
jueves, 20 de septiembre de 2012
Casal Tramuntana - Revolution is coming
Revolution is coming...
Aborrecemos de una forma
intensa la deriva de la globalización y de este sistema pusilánime, inmoral y
materialista, que tiene como único fin enriquecer a las élites financieras y a
ciertos lobbys, mientras destruye la identidad de nuestro pueblo, nos impone una
dictadura cultural infame y esclaviza a perpetuidad a las clases
trabajadoras.
Condenamos enérgicamente la
crítica contemplativa, el quejido pasivo, el lamento silencioso, las proclamas
de bar y las fantasmadas de internet cuando estas no desembocan en el compromiso
firme de combatir la injusticia y crear una
alternativa.
Asumimos estoicamente, nuestra
realidad actual; por un lado la oposición firme de este sistema decadente y su
complicidad con movimientos de extrema-izquierda que están al servicio de los
primeros, por otro lado nuestra falta de medios humanos, económicos y
logísticos, y la inexperiencia a la hora de enfrentarnos a nuevos
objetivos.
En resumen, detestamos la pasividad ante una realidad que nos disgusta, y pese a no contar con las circunstancias y medios idóneos para iniciar un proceso fulgurante de transformación contamos con otras armas…
…Tenemos el ejemplo de nuestra
herencia en la victoria y en la derrota; de las Termópilas, de Numancia, de las
Navas o de Bailen, contamos con una fe inquebrantable, con una comunidad
pequeña, pero sólida, que va cimentando los pilares de un gran proyecto,
contamos con una ilusión desbocada, y con un espíritu soñador, creativo y
combativo, y con la firme promesa de no parar hasta conquistar.
Que no nos callen
"La primera noche ellos se acercan y cogen una flor de nuestro jardín, y no decimos nada.
La segunda noche ya no se esconden, pisan las flores, matan nuestro perro y no decimos nada.
Hasta que un día, el más frágil de ellos entra sólo en nuestra casa, nos roba la luna, y conociendo nuestro miedo nos arranca la voz de la garganta. Y porque no dijimos nada, ya no podemos decir nada".
Vladimir Maiakovski
1893-1930
1893-1930
Fuente: Dirdam.info
martes, 18 de septiembre de 2012
MUERE A LOS 97 AÑOS EL GENOCIDA SANTIAGO CARRILLO

Ha muerto en Madrid, a los 97 años de edad, el ex secretario general del PCE, Santiago Carrillo.
Los restos mortales de Carrillo serán trasladados a un tanatorio madrileño esta misma tarde por donde, a buen seguro, desfilarán personalidades políticas de la izquierda y de los últimos 40 años de la historia de España.
El ex dirigente del PCE había sufrido en la última semana un empeoramiento en su estado de salud, después de que en los últimos meses tuviera que ser ingresado en diversas ocasiones. En julio estuvo varios días en observación en el hospital Gregorio Marañón de Madrid por un problema de riego sanguíneo.
Nota: Que disfrute del Infierno durante toda la eternidad.
UN GENOCIDA INMUNE A LA JUSTICIA
A. Granados.- Santiago Carrillo mató a más de 4.000 personas (8000 según algunas fuentes) en Paracuellos del Jarama, cientos de ellos niños, y no solo no se arrepintió nunca de ello, sino que alardeó siempre de su papel en la guerra civil a sabiendas de que la unidireccional “memoria histórica” estaba de su parte. Por desgracia, Carrillo no ha sido juzgado antes de su muerte. Sin embargo, su nombre será siempre sinónimo de matanza, genocidio y odio.
En los últimos años se habían sumado voces que destacaron la improcedencia de que la Universidad Autónoma de Madrid le concediera el premio “Doctor Honoris Causa”, al considerar que esto implicaba deslegitimar los mismos fundamentos universitarios al premiar con dudosos honores a un criminal de guerra que ordenó asesinar sin juicio previo a miles de civiles inermes.
Las matanzas de personas indefensas no constituyó un hecho aislado en la zona republicana durante la contienda civil, sino que cualquier ciscunstancia adversa, como sus contínuos errores bélicos, les servía de pretexto para cebarse con los inermes presos de las cárceles, y así sucedió con decenas de miles de víctimas desde los comienzos de la contienda hasta sus últimos coletazos: las matanzas colectivas en El Arahal (Sevilla), donde anticipándose a la llegada de las fuerzas nacionales, los milicianos incendiaron el módulo donde tenían encerrados a sus oponentes, muriendo abrasados. Los marinos de Cartagena arrojados al mar, los fusilamientos masivos de las prisiones de Ubeda, Ciudad Real, Toledo, Almería, Lérida, Málaga, San Sebastián y el fuerte de Guadalupe, Castellón, Ibiza, Fuenteovejuna, Albacete…
Por lo que a Madrid concierne, el genocidio de Paracuellos, con su torrentera de sangre, vino a constituir la culminación de masacres anteriores, como la del Cuartel de la Montaña, amén de los miles y miles de madrileños y de madrileñas asesinados en cualquier lugar por las innumerables checas que gozaban de facultad para registrar, detener, torturar y ejecutar a las víctimas que no pudieron escapar del terror rojo en los meses anteriores.
Ser sospechoso de “derechista”, haber acudido a misa con regularidad, tener alguna afinidad ideológica improcedente, poseer periódicos del tipo ABC, haber ocupado algún cargo público en la etapa anterior, o simplemente no comulgar con los postulados del Frente Popular, eran los motivos por los que fueron retenidos miles de civiles en las cárceles de Madrid para posteriormente recluirlos en las famosas checas donde los torturaban y vejaban. Y de ahí a las sacas, para fusilarlos en las afueras.
Máximo responsable del Holocausto de Paracuellos del Jarama
El periodo mas activo fué del 7 de noviembre al 4 de diciembre de 1936. Los asesores soviéticos del Partido Comunista, dominante ya en ese momento en Madrid, dictaminaron que era necesario exterminar a todos los disidentes (detenidos por el simple hecho de no ser de izquierdas) que abarrotaban las cárceles de la ciudad.
Lo que se hizo fué una limpieza literal de todos los civiles apresados que no pudieron escapar de Madrid al inicio del conflicto, en una clara acción criminal de “tierra quemada” en la retaguardia, por si llegaban los nacionales. Santiago Carrillo era el responsable municipal de Orden Público de la Junta de Defensa (imagen: http://bremaneur.files.wordpress.com/2009/01/y143-41011-021.jpg)
y por tanto, era el encargado de elaborar, supervisar, organizar y ordenar el trayecto de las checas hasta los lugares donde se produjeron sin juicio los asesinatos masivos.
Miles de civiles y de adversarios ideológicos, incluidos sus familiares, fueron asesinados de forma colectiva e indiscriminada en distintas fases, sembrando así las afueras de Madrid de cadáveres multitudinarios, desapariciones humanas, torturas y fosas comunes de muy amplio rango. Un grupo de ellas se encuentran localizadas en Paracuellos del Jarama. (Ver plano de las 7 fosas comunes: https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg__BqPul4s5Rdth8SKK_r4oT3v0LV8I893BMHB7XAKNb_anIJi4BZbaJQQy2913IfJgpzyUeb64fC23Pz0IQl7-Ct5QV4mQTRAUyhsyqpy_4037XaL1lvDGmBCkn5XT_cLAE-T3b_lBEY/).
Fuente: Alerta Digital
domingo, 16 de septiembre de 2012
“Decir que salimos a la calle dos millones de personas, cuando es imposible que en el espacio ocupado quepan más de 600.000, sí que es tomarnos por imbéciles”
Ha cristalizado una confianza infinita en el sueño de la independencia. Ya no respetan el tabú que hacía de la secesión un abismo. De tanto traspasar la línea roja sin que haya consecuencia alguna ni reproche, han acabado por creerse de verdad que pueden alcanzar el sueño. Se han vuelto inmunes a la responsabilidad, todo les parece posible sin coste alguno. Una gran mentira, pero ¿quién se quiere ocupar de esa nimiedad cuando al otro lado de una simple manifestación está la tierra prometida?
No se sienten con ningún deber ético ni democrático con el resto de ciudadanos españoles, ni les importa un carajo la separación de poderes. Ellos están por encima de ellos, porque la democracia es española. Hasta el respeto a ésta pasa por el adjetivo catalana: sólo es democracia si es catalana. Por eso incumplen cualquier sentencia que cuestione su construcción nacional.
Si ese medio millón de personas tuviera frente a ellos a los socialistas del PSC, al resto de la izquierda, y junto a los liberales no nacionalistas plantaran batalla, esa manifestación de esteladas, con sus marchas de antorchas encendidas, sólo sería la ultraderecha tópica y racista de cualquier país europeo actual. Un peligro, sin lugar a dudas, pero reducido a la nada por la oposición poderosa de la razón y los valores de la libertad.
Desgraciadamente, no estamos en ese escenario democrático, sino en el de los típicos contextos fascistas (postmodernos). No tienen oposición. Han alcanzado la hegemonía cultural y con ella se ha disparado el desprecio por todo cuanto no es idéntico a ellos mismos. Cuando hace años denuncié en una conferencia en la Universidad de Salamanca que el ejército de Cataluña eran los maestros y los periodistas, me dijeron de todo. Hoy ese ejército ha envenenado la mente y el corazón de dos generaciones de jóvenes y ha desatado los instintos más resentidos de los humillados por el franquismo. El monstruo pronto exigirá a sus creadores el tributo envenenado de pesadillas que le inocularon para arrastrarle a asustar a Madrid.
Pero la realidad es tozuda. El independentismo miente, manipula nuestras emociones y nos convierte en irresponsables. Dentro de la masa, todos se sienten inmunes. Pueden decir y hacer cuánto se les antoje. Y llevar adelante las peores empresas. Incluso contra sí mismos.
Políticos y periodistas son lo mismo en Cataluña: Mònica Terribas, la exdirectora de TV3, y actual consejera delegada y editora del diario independentista ARA, citaba al catalanista Joan Sales en el acto institucional de la Diada del 11 de septiembre: “Desde hace 500 años los catalanes hemos sido unos imbéciles”. Y se preguntaba con voz engolada: “¿Se trata, pues, de dejar de ser catalanes? No, se trata de dejar de ser imbéciles”.
• Jugar a la puta y a la ramoneta durante 30 años con el resto de españoles y presentar al catalanismo de CiU como un sincero colaborador del Estado, eso sí que es tomarnos por imbéciles.
• Asegurarnos que España nos roba, mientras CiU ha esquilmado 3,3 millones de euros del Palau de la Música, y Felix Millet sigue en la calle, eso sí que es tomarnos por imbéciles a los ciudadanos catalanes.
• Asegurarnos que el expolio fiscal es el culpable de los 48.000 millones de déficit y no el despilfarro y la desastrosa gestión del gasto público de los diferentes gobiernos de la Generalitat, eso sí que es tomarnos por imbéciles.
• Difundir que Cataluña se puede separar de España sin traumas y seguir en la Unión Europea, cuando la realidad jurídica es que se quedaría fuera de la UE, y su retorno sería complicadísimo por tener que ser admitida por unanimidad –cuando Francia, por ejemplo, sería la primera interesada en que no cundiera el ejemplo en Córcega, la Bretaña, Aquitania, el Rosellón o el País Vasco francés–, eso sí que es tratarnos a los ciudadanos catalanes como imbéciles. O reconocerlo, como ha hecho Jordi Pujol, para añadir a continuación “que no sería tan grave”, eso es tomarnos por imbéciles y con recochineo.
• Encizañar a los catalanes con el expolio fiscal sin contraponer las ventajas del mercado español como cliente, y los peligros de perderlo, eso sí que es tomarnos por imbéciles.
• Lograr convencernos de que estudiar en la lengua materna era un derecho humano inalienable cuando los niños catalanohablantes eran obligados a estudiar en castellano, y decirnos lo contrario ahora, para impedir que tengan ese mismo derecho a estudiar en la lengua materna los niños castellanohablantes, eso sí que es tomarnos por imbéciles.
• Ocultar que, una vez fuera de Europa, nadie aseguraría las pensiones de nuestros jubilados, porque no hay dinero ni para los gastos corrientes del mes que viene, eso sí que es tomarnos por imbéciles.
• Hacernos creer que una vez logrado el Estado propio, la cohesión social sería aún mayor porque la lengua catalana sería la única oficial y habríamos salvado la cultura catalana, cuando semejante racismo cultural provocaría el enfrentamiento, eso sí que es tomarnos por imbéciles.
• Vendernos que la democracia consiste en el derecho a decidir, incluso por encima de la separación de poderes, la constitución y el cumplimiento de las sentencias judiciales, eso sí que es tomarnos por imbéciles.
• Decirnos que lo primero es la independencia y después ya veremos, eso sí que es tomarnos por imbéciles y jugar con nuestra hacienda y nuestras vidas.
• Convencernos de que si Cataluña se separa de España, igualmente podría seguir jugando la liga de fútbol con ella, eso sí que es tomarnos por imbéciles; o lo contrario, que si nos separamos –para los nacionalistas no existe el principio de contradicción– el Barça y el Español jugarían siempre la champions leage, eso sí que es tomarnos por imbéciles.
• Enzarzarnos con el resto de españoles, insultarlos, despreciarlos, y pretender que sigan comprando nuestros productos, eso sí que es tomarnos por imbéciles.
• Pretender convencernos de que con la independencia las tensiones sociales se reducirían a cero, nuestra hacienda pública acabaría con el paro y la renta per cápita se dispararía, cuando es con ella donde empezarían las frustraciones, la inestabilidad, la desconfianza de los mercados, y los odios entre los excluidos por el nuevo orden, eso sí que es tomarnos por imbéciles.
• Enseñar que la Guerra de Sucesión a la corona de España fue una guerra entre España y Cataluña y sacralizar a Rafael de Casanova por morir heroicamente en el cerco a Barcelona de 1714, cuando lo hizo a los 82 años como un español más, eso sí que es tomarnos por imbéciles.
• Difundir que salimos a la calle dos millones de personas, cuando matemáticamente es imposible que en el espacio ocupado quepan más de 600.000, eso sí que es tomarnos por imbéciles.
“No hay manera de llevar adelante un Estado propio sin una hacienda propia”, acaba de decir Oriol Pujol ayer por la mañana en RAC-1 para seguir jugando a la puta y la ramoneta con España y preparar la secesión de Cataluña. El presidente del Gobierno ya lo sabe. Cualquier cesión insolidaria con el resto de españoles, será empleada para la secesión.
P.D. No han ganado la guerra, sólo una batalla, la de la propaganda y la sugestión. España aún no ha hecho nada en estos 30 años. Han avanzado como el ejército alemán en Polonia. Sin oposición alguna. Es hora de que el presidente del Gobierno y el líder de la oposición dejen sus tentaciones partidistas y se unan para contrarrestar tanta demagogia. España debe movilizar a sus líderes culturales, políticos, económicos y deportivos. La guerra populista que nos preparan la están ganando con el control de los medios de comunicación y la escuela. Despierten. O mañana será tarde. Nada está perdido. Todo es posible todavía.
*Profesor y ex diputado de Ciutadans.
Fuente: AD
viernes, 14 de septiembre de 2012
miércoles, 12 de septiembre de 2012
Un general sirio lamenta la “ceguera” de los europeos: “¿No se dan cuenta que les estamos protegiendo de los islamistas?”
El general es un miembro de la Guardia de élite del Ejercito Republicano y se encarga de ejecutar las operaciones del régimen en algunas de las batallas más brutales de la ciudad.
“Tenemos que tomar las zonas en poder los de los terroristas, y reducir al mínimo la destrucción de la ciudad y mantener a la población civil de nuestro lado”, dijo el general de 53 años.
“Tenemos delante de nosotros a terroristas que ocupan tierras con hombres armados que llevan a cabo emboscadas o bombardeos. Por tanto, debemos primero revisar todos los edificios, y luego desactivar las bombas para asegurar que la zona es segura”, señaló.
Desde principios de agosto, el ejército ha desplegado unidades de élite a Alepo. La Guardia Republicana es responsable de retomar el oeste de la ciudad y las fuerzas especiales se han encargado del centro.
En las últimas dos semanas, el ejercito ha arrebatado el control del barrio cristiano de Judeidah, en la ciudad vieja de Alepo, y avanzan hacia el distrito Sayyed Ali.
“Hay algunos sirios del norte y de los campos cercanos de Alepo entre los rebeldes, pero en su mayoría son extranjeros. En su mayoría son chechenos, turcos, afganos, libios y tunecinos”, aseguró el alto mando, extendiendo documentos de identidad que parecía ser de hombres de Turquia.
De las actitudes occidentales y de los europeos en particular, sobre esta guerra, expresó incredulidad.
“¿No entienden que somos la última presa que está frenando el flujo de islamistas hacia Europa?”, se preguntó el general. “Qué ceguera”, remachó.
Fuente: Alerta Digital
martes, 11 de septiembre de 2012
Diada del 11 de Setiembre, la gran mentira independentista
Alrededor del 11-S, los nacionalistas han
construido una gran mentira, un mito. Muchas personas no celebramos la Diada ya
que no queremos ayudar con nuestra participación a perpetuar una vulgar
mentira.
La verdadera historia del 11 de septiembre
Los catalanes que
intentamos mantener la dignidad y la honradez intelectual, los que creemos que
la nación es un conjunto de leyes que nos iguala a todos en derechos y deberes,
los que no estamos dispuestos a inventarnos el pasado, también conmemoramos el
11 de septiembre. Pero por distintos motivos.
Conmemoramos que el 11 de
septiembre de 1714:
- Los catalanes se levantaron en armas en nombre de España para defender la libertad de todos los españoles.
- No hubo enfrentamiento entre regiones.
- No hubo el menor asomo de cantonalismo, ni intento de segregación de ningún género.
- Ningún ejército español (o castellano) tomó Barcelona.
- Los vencedores no intentaron destruir una supuesta “identidad nacional catalana”.
- No se prohibió la lengua catalana.
- No despertó la menor reacción “nacional” catalana como respuesta a una inexistente agresión españolista.
- Supuso el fin de una estructura estatal arcaica y el inicio del despegue económico de Cataluña.
- No convirtió en mártir a nadie.
Los catalanes se
levantaron en armas en nombre de España
Los habitantes de algunas
ciudades catalanas se levantaron en armas contra una oligarquía comercial
barcelonesa que imponía sus intereses y en nombre de la libertad de España y de
todos los españoles. Ferrán Soldevila, historiador nacionalista catalán:
“Hasta el último momento de la lucha los objetivos habían sido los que se hacían constar en el documento dirigido al pueblo: salvar la libertad del Principado y de toda España; evitar la esclavitud que espera a los catalanes y al resto de españoles bajo el dominio francés; derramar la sangre gloriosamente por su rey, por su honor, por la patria y por la libertad de toda España” (F. Soldevila, Moments crucials de la Història de Catalunya).
¿Por qué los nacionalistas de hoy han tergiversado
los hechos que los nacionalistas de ayer reconocían como ciertos? ¿Por qué
historiadores radicalmente nacionalistas como Soldevila coinciden en su
explicación de los hechos de 1714 con historiadores no nacionalistas, mientras
hoy difieren totalmente e inventan unos hechos que no sucedieron?
No hubo
enfrentamiento entre regiones
Al revés de lo que inventan hoy los
nacionalistas, la guerra de Secesión no supuso el enfrentamiento entre Cataluña-
Austria y España (o Castilla)-Francia. Ciudades y comarcas pertenecientes al
antiguo reino de Aragón como Castellón, Alicante, el valle de Arán, el interior
de las provincias de Barcelona y Valencia, Calatayud o Tarazona, fueron
partidarias de Felipe V, el rey Borbón. Y lugares como Madrid, Alcalá o Toledo
se declararon fieles al aspirante austriaco, el archiduque Carlos. El
enfrentamiento interterritorial de 1714 es otra patraña más inventada por el
nacionalismo para negar el carácter de guerra civil que tuvo aquella sucesión al
trono.
Ningún ejército español tomó Barcelona
Las fuerzas que
integraban el ejército de Felipe V estaban formadas por soldados procedentes de
varias regiones españolas y aun de países europeos. De él formaban parte varios
miles de soldados nacidos en Cataluña. En cuanto al bando supuestamente catalán,
los soldados que se enfrentaron a Felipe V y fueron derrotados el 11 de
septiembre de 1714 estaban mandados por un general, Antonio de Villarroel, que
en su última arenga recordó a las fuerzas bajo sus órdenes que estaban luchando
“por nosotros y por toda la nación española”.
Los vencedores no
destruyeron la identidad nacional de nadie
El fin del arcaico
sistema foral que había estado vigente hasta 1714 fue abolido sin que en tal
medida existiera la menor voluntad de acabar con una “identidad nacional” que
solo se inventaría doscientos años después con personajes como Prat de la Riba.
Es otra muestra más de supina ignorancia histórica, cuando no de mala fe y de
manipulación, sostener que semejantes argumentos podían encajar en la mentalidad
y las estructuras políticas y jurídicas del siglo XVIII.
Felipe V juró en
1702 fidelidad a las leyes de Cataluña, cosa que no siempre habían hecho sus
predecesores. Pero los sublevados de 1714 cometieron un delito de lesa majestad.
Habían traicionado su juramento de fidelidad y eran culpables del peor de los
pecados políticos de la época. No hay aquí relación jurídica entre estados (solo
existía uno) sino una traición a la lealtad debida expresada a través de
compromisos personales y colectivos con la dinastía. De modo que los privilegios
de las zonas derrotadas fueron abolidos como castigo a la traición dinástica, en
modo alguno como procedimiento para destruir una nación que no
existía.
Nadie persiguió la lengua catalana
Los decretos
de Nueva Planta, a través de los cuales se articuló el Estado adaptándolo a los
mismos criterios modernizadores que se estaban aplicando en otros países y que
se consideraban esenciales para organizar con mayor eficacia el único país que
existía, es decir, España, en ningún momento prohibieron el uso de la lengua
catalana. Los nacionalistas no pueden mencionar ni una sola línea de aquel texto
en que se prohiba el uso del catalán. Por la sencilla razón de que no era esa la
intención de los decretos. Además el catalán no se utilizaba en la documentación
administrativa, jurídica, etc., de las instituciones catalanas. La lengua de la
administración, en Cataluña como en toda España, era el latín. Mal podía pues
prohibirse el catalán.
Lo único que legislan en este sentido los decretos de
Nueva Planta es que los documentos de la Audiencia de Barcelona debían abandonar
el latín para usar el castellano. Y esa norma se adoptó en toda España. Se puede
argumentar que fue una medida injusta. Pero eso también será falsear la realidad
porque supone juzgar con criterios actuales los códigos que regían hace 300
años.
No hubo una reacción “nacional” catalana porque no hubo
agresión españolista
Tras el 11 de septiembre de 1714 nadie en
Cataluña lamentó los hechos en el sentido en que se plantea hoy. No hubo una
reacción de carácter nacionalista, catalanista, frente a la toma de Barcelona.
No existe un solo documento, del tipo que sea, que recoja la queja de un pueblo
agredido, de una nación vejada y sometida, o la lamentación por la supuesta
prohibición del catalán. Resulta un poco extraño.
Si 1714 fue una derrota de
la “nación” catalana frente a España, ¿por qué ningún contemporáneo lo proclama?
¿Tal vez el miedo, la represión? Pero tampoco lo proclaman los hijos de los
derrotados. Ni sus nietos. Durante 150 años nadie se queja del episodio del 11
de septiembre. De hecho no existe la menor protesta hasta que llegan los
inventores del nacionalismo, a finales del siglo XIX. La fiesta del 11 de
septiembre no se establece hasta 1901, es decir, cuando cuatro extraviados que
defienden los intereses económicos de las clases dirigentes catalanas se han
inventado ya lo de que Cataluña es una nación. ¿Dos siglos sin sentirse
agraviados como nación? ¿No será que no hubo agresión nacional?
1714
supuso el despegue económico de Cataluña
Con el desmantelamiento de
los últimos residuos feudalizantes de la arcaica sociedad española de la época
gracias a leyes importadas de Europa como los decretos de Nueva Planta, la
economía catalana quedó lista para iniciar su despegue y pudo convertir el
Principado en la región más próspera de España. Las medidas políticas del rey
Borbón sentaron las bases del desarrollo económico catalán de los siglos XVIII y
XIX. Sin el fin de los arcaicos privilegios de la monarquía austriaca tanto en
Cataluña, como en el País Vasco, como en el resto del país, España hubiera
permanecido anclada quién sabe cuánto tiempo más en el pasado.
No
hubo mártires en 1714
La represión que siguió a la toma de Barcelona
fue del mismo tipo y alcanzó la misma intensidad que la desatada en cualquier
otro episodio de guerra civil, con independencia de la región que lo viviera. La
brutalidad de las represalias resulta espantosa contemplada desde nuestro actual
punto de vista, pero no fue más sanguinaria por estar dirigida a los sublevados
de Barcelona.
Ni siquiera su supuesto líder, Rafael Casanova, se comportó
como el héroe y mártir que hoy nos presenta el nacionalismo. Casanova, que no
quería resistir frente al ejército de Felipe V sino negociar la entrada de las
tropas en la ciudad, no mostró el menor ardor patriótico y falsificó el
certificado de su propia defunción para huir de la ciudad disfrazado de fraile.
Se instaló a pocos kilómetros, en Sant Boi de Llobregat, y ejerció
tranquilamente su profesión de abogado. No perdió ninguno de sus bienes y a los
pocos años fue perdonado públicamente por el rey Felipe V.
Este es el héroe
de la sin igual resistencia frente al ejército invasor castellano que acabó con
la independencia de Cataluña el 11 de septiembre, en 1714. Esta es la historia
que se han inventado los nacionalistas que hoy se reúnen en Barcelona para
conmemorar una patraña de este calibre.
Pues bien, los catalanes que no hemos
perdido la dignidad también conmemoramos el 11 de septiembre. Celebramos que
todo lo que nos contaron era mentira. Nos regocijamos al comprobar que nos hemos
podido librar de la losa del pensamiento único nacionalista, falsificador y
mentiroso, para descubrir que los hechos que de verdad sucedieron tenían que ver
con los intereses económicos de la oligarquía comercial de la época y no con los
intereses de la mayoría de la población, mucho menos con una suerte de guerra
interterritorial.
Fuente: Ronda Resiste
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