viernes, 9 de diciembre de 2011

Casa Pound en el punto de mira de la represión izquierdista

El pasado sábado Casa Pound se manifestó en Nápoles contra la finanza mundialista a pesar de las amenazas de la izquierda y los intentos de prohibición por parte del alcalde comunista del PD. Al parecer molestó mucho a algunos. Lo cierto es que la semana siguiente las maniobras de represión contra Casa Pound se han intensificado. El miércoles 30 de noviembre Casa Pound intentó ocupar de nuevo el antiguo inmueble de “Casa Italia Paroli” en Roma -una ocupación no conforme evacuada en el año 2004- con veinte familias en situación de urgente precariedad expulsadas en su momento y que en la actualidad aún no habían podido ser realojadas. Inmediatamente la policía se presentó en el lugar y sin ninguna contemplación ni intento alguno de negociación desalojó por la fuerza a las familias que intentaban reorganizar su nuevo techo, algo que contrasta con la permisividad hacia las ocupaciones de marginales organizadas por la extrema izquierda. Poco después, Alberto Palladino “Zippo”, destacado militante del Blocco Studentesco y Casa Pound, recién llegado de participar en acciones humanitarias en Birmania en soporte del pueblo Karen con la asociación “Popoli” es detenido en el aeropuerto en un importante despliegue policial y encarcelado bajo la acusación de supuestas lesiones con violencia. La denuncia ha sido puesta por el Partito Democratico, el principal partido izquierdista y mundialista de Italia. Un partido aliado del gobierno Monti que como ya vimos intentó prohibir la manifestación anti-Monti en Nápoles unos días antes y que nunca condenó la agresión que sufrió hace unos meses también en Nápoles la responsable local de Casa Pound por parte de elementos izquierdistas. Según la denuncia, Palladino habría dirigido una alevosa agresión a cara descubierta contra militantes de dicho partido el pasado 3 de noviembre. No hay pruebas ni indicios materiales, la acusación se basa en el reconocimiento de 3 de los supuestos agredidos una foto de un acto de Casa Pound donde aparece el supuesto agresor. Se da la curiosa circunstancia de que tras la ocupación de Val d’Ala, fue puesta una bomba en el portal del edificio donde vive Alberto Palladino y en la zona aparecieron pintadas amenazantes e intimidatorias contra el conocido militante de Casa Pound con su nombre y apellidos. Los culpables nunca fueron encontrados. De momento Zippo continúa retenido. El interrogatorio judicial ha sido fijado para el próximo 5 de diciembre, la fecha límite permitida por la legislación. Hechos que recuerdan a épocas más oscuras. Gabriele Adinolfi recuerda en no-reporter a colación de estos hechos un suceso acaecido hace treinta y seis años, en una situación política similar a la que atraviesa Italia. Tres jóvenes del MSI se encontraban repartiendo propaganda en el barrio romano de Salario, cuando un numeroso grupo de militantes del sindicato comunista CGIL salieron de una sede cercana armados con bastones para impedir la “intolerable provocación fascista” de repartir propaganda política diferente. Los tres jóvenes consiguieron huir, pero poco después fueron detenidos por la policía acusados de haber agredido a un grupo de cuarenta pacíficos trabajadores. El resultado fue una condena de 3 años y medio de reclusión para los tres militantes en base únicamente a las declaraciones de los agresores “agredidos”, y el mensaje fue claro: “Vuestros derechos quedan abolidos. No tenéis ninguna posibilidad de existir”. La situación política en Italia también hoy está cambiando. Mucho parece molestar a algunos la labor social y política disidente de Casa Pound, una asociación que no obstante, sigue su camino de lucha contra un sistema injusto por la defensa del pueblo y de los más desfavorecidos con decisión y sin medias tintas. Sin ninguna cesión ante las presiones del sistema capitalista mundial y sus lacayos. Fuente: Madrid Antiantifa