domingo, 11 de agosto de 2013

Comunidad militante

 
Originaria de Italia, por si sola atrayente y llena de significado, es una expresión que permite imaginar el poder simbólico que posee el otro lado de los Alpes, donde los defensores de la tradición y la identidad, de la eterna Roma tuvieron que pagar con sangre y su compromiso durante los “años de plomo”.
La comunidad militante en Italia es una gran historia, para nosotros es un testamento. El deseo de unir la identidad de los jóvenes más allá del simple hecho de pertenecer al mismo movimiento. El clan se convierte en un sólido, forjandose en los aceros más resistentes.
Algunos no pueden concebir cómo podemos establecer nuestra lucha política fuera de la carrera electoral. No optamos más a conectarnos a nuestros futuros impulsos masoquistas, suicidas, los franceses. Si quieren morir (nadie nos puede acusar de no haber hecho un gran esfuerzo para abrir sus ojos), pues nosotros queremos vivir.
Queremos que nuestra sangre, que nuestra identidad sea la de nuestros hijos, como lo fueron la de nuestros padres. Cualesquiera que sean las fluctuaciones de los dictámenes, la felicidad o la infelicidad en las encuestas, y sobre las sorpresas nos depare el futuro, la comunidad seguirá existiendo.
En la comunidad militante el trabajo se acumula día tras día. Para cada uno de nuestros pequeños esfuerzos de cada chica que nos une, por cada hijo nacido dentro de nuestras familias, crecimos juntos.
Vi, en una noche de viernes del mes de agosto en la tierra de Occitania veinticinco chicos y chicas que tamaron conciencia de lo que los unía profundamente. A pesar de la diversidad geográfica, social, espiritual, esta noche a través de nuestras palabras y nuestras canciones de espíritu comunitario que mantuvo nuestros corazones más caliente que el fuego de la chimenea.
Que nuestra comunidad militante , forjada en la alegría y el dolor, las decepciones y triunfos, para pasar de la resistencia identitaria a la Reconquista.

Philippe Vardon, 2003
Traducido por identitaria.es