jueves, 8 de noviembre de 2012

El simbolismo de la espada...


 
 Tolkien anuncia a una civilización que ha rechazado el valor de la aventura, el significado que ésta tiene en la formación de los valores. El mundo del hobbit con sus alacenas llenas de comida, sus chalecos, y sus hábitos sedentarios es extraño al misterio de lo imprevisible. El universo hobbit considera "respetable" al que "nunca tuvo aventura alguna o hizo nada inesperado".
 Tolkien describe las limitaciones de la civilización hobbit, mito de la vida campestre y pacífica alejado de las utopías de los sistemas monistas y abstractos. Así Bilbo Bolsón responde al mago Gandalf, que lo invita a una aventura: "En estos lugares somos gente sencilla y tranquila y no estamos acostumbrados a las aventuras. ¡Cosas desagradables, molestas e incómodas que retrasan la cena!”. Sin embargo, la civilización hobbit no se niega por completo a las experiencias fundamentales del azar y del peligro, en el hobbit anida el recuerdo fabuloso de sus orígenes que lo relacionan con las hadas y con lo mágico. El hobbit decide emprender sobre sus hábitos ordenados y su vida pacata, el proceso místico de la aventura, en que renacerá un ser muy distinto del viejo hobbit del agujero confortable y los largos anillos de humo de su pipa contemplativa.
En Tolkien están muy presentes mitos fundamentales como el símbolo del renacimiento, el de la espada, el del retorno del señor del mundo, el de la puerta secreta y el de la lucha contra el dragón. Cada uno de estos mitos es paralelamente un orbe literario. Un juego de signos y de historias subordinadas al desarrollo de las aventuras del héroe. Como centro de ese simbolismo aparece el arma con que el héroe debe enfrentar las pruebas de su purificación y ejercer su acción sobre la realidad, en la existencia de una espada de origen élfico Tolkien señala la acción necesaria de los guerreros. El hobbit pacífico y bonachón se transforma en un guerrero sereno y arriesgado (…) La espada simboliza el destello de un ser distinto que aparece en el doméstico hobbit que extraña su mecedora y su cama. La espada encarna así el símbolo de un ser cualitativamente diferente y, simultáneamente, representa el interés por el lenguaje que caracteriza la obra de Tolkien (…).
La espada representa el espíritu de aventura y el poder actuante de la "gracia" sobre la realidad.
José Luis Ontiveros